¿VIVIMOS EN CASAS SANAS?

Durante años hemos estado construyendo viviendas sin tener en cuenta cuál era su ubicación.  Sin tener en cuenta las condiciones climáticas que tenía que soportar.  Muchas veces rechazando los valores de la arquitectura autóctona, despreciando y olvidando, sistemas y técnicas que funcionaban.

Se han proyectado viviendas que, muchas veces, ni la geometría ni los materiales e incluso su composición total no respondía adecuadamente al entorno y, que además de generar patologías en la propia vivienda, generan déficit de protección térmica y acústica.

Todo esto nos ha obligando a corregir las carencias del edificio a base de tecnología, que conlleva un gran consumo de energía para conseguir el confort térmico adecuado. Evidentemente, añadir alguna solución tecnológica mejora la vida de las personas que la habitan pero con un elevado esfuerzo.

Hemos creado viviendas que no pueden defenderse solas. Viviendas que tienen una dependencia total, que necesitan máquinas para todo.

LA NECESIDAD DE ENTENDER EL CLIMA PARA PROYECTAR

Construction site beside a lake with diagrams labeled MEDIODÍA, SOLSTICIO DE VERANO, SOLSTICIO DE INVIERNO, AM, PM, ESTE (AMANECER), OESTE (ATARDECER), VIENTOS DEL NORESTE (VERANO), VIENTOS DEL OESTE (INVIERNO), and CANALIZACIÓN DE VIENTOS POR EL LAGO.

Antes de empezar a diseñar debemos prestar atención al lugar, su ubicación, la orientación, entendiendo las condiciones meteorológicas a las que se va a enfrentar, adaptando la arquitectura, la distribución interior y la exterior, teniendo en cuenta el recorrido solar para crear sombras, aprovechar la luz solar y conseguir confort térmico. También se tendrán en cuenta las vistas, los ruidos, la vegetación y la consecución de la privacidad necesaria.

Es indispensable entender que la geometría es fundamental para obtener una mejor respuesta del edificio al entorno en el que se encuentra. La elección de los materiales adecuados a ese entorno, permiten conseguir un edificio sostenible.  Se tendrá que implementar con tecnología para mejorar la respuesta si el diseño no puede llegar a la solución óptima.

En caso de reforma, se tendrán que hacer los mismos estudios del entorno, del clima, analizar el edificio, los componentes, y realizar las correcciones necesarias para conseguir que la vivienda llegue a adaptarse, o a responder de la manera más eficiente.

EL BIOINTERIORISMO

Cozy living room with plants, fireplace, and garden views

El biointeriorismo busca crear espacios que favorezcan la salud física y mental. Busca conseguir espacios sostenibles, conectados con la naturaleza  y, que se reduzca el impacto ambiental de cada elemento.

Como hemos indicado en anteriores entradas, de la calidad de la vivienda depende la salud y la calidad de las relaciones de los usuarios, ya que ésta afecta a la salud física y a la salud mental de todos ellos.

Por ello, vamos a analizar las deficiencias de las viviendas actuales.

El desmesurado precio de una vivienda en relación con los salarios, provoca que cada vez las viviendas sean más pequeñas, con unos programas demasiado rígidos y restrictivos, obligando a destinar cada espacio a un uso determinado.

Nos encontramos con viviendas que tienen problemas de flexibilidad y adaptabilidad a nuevas necesidades, ya sean por teletrabajo, ocio, realizar ejercicio… Las alturas de los diferentes espacios son reducidas al mínimo exigido. Muchas viviendas no disponen de un espacio exterior privado, ya sea balcón o terraza.

COMO CONSEGUIR UNA VIVIENDA BIOSALUDABLE

Las viviendas deben ofrecer espacio programado y espacio extra, para que los usuarios puedan configurar su espacio vital según sus necesidades, sin obligarles de realizar grandes reformas.

Para conseguir mayor flexibilidad podemos diseñar utilizando paredes móviles, alguna habitación sin uso programado o, dotando algún espacio de muebles modulares que permitan adaptar el uso.

Es esencial, que las viviendas dispongan de un espacio exterior privado, ya sea balcón o terraza, para poder tener relación con el exterior y evitar estados de ansiedad o sensaciones de enclaustramiento. 

Cutaway sustainable home with solar panels, ventilation arrows, and rooftop gardens

La utilización de cerramientos con la mayor cantidad de vidrio posible, que permitan ser plegados, con puertas correderas…, uniendo el interior con la terraza, creando un espacio físico mayor.

Crear espacios interiores acristalados que permitan captar el calor en invierno.

CALIDAD DEL AIRE INTERIOR

En la calidad del aire interior intervienen todos los materiales de la vivienda.  Por ello, se deben elegir materiales que generen la menor cantidad de compuestos orgánicos volátiles (COV’S).

Ejemplos:

  • Formaldehido: liberado por algunos materiales de construcción, madera contrachapada,  tableros de partícula, adhesivos y otros productos del hogar.
  • Benceno, tolueno, xileno: presentes en derivados del petróleo, plásticos, pinturas, disolventes, decapantes, resinas, algunos detergentes, desengrasantes, ceras de muebles, aerosoles, velas aromáticas, colorantes, nailon.
  • Acetona y etanol: presentes en productos de limpieza, quitaesmaltes, plásticos.

MATERIALES

La utilización de materiales higroscópicos y transpirables, que absorban la humedad ambiente y faciliten que el vapor de agua pase a través de ellos, con el fin de regular la humedad y evitar la condensación y, con ello la aparición de moho.  El ladrillo cerámico, el hormigón, la cal hidráulica natural y arcilla, corcho, fibra de cáñamo.

Plants, woven textiles, wood samples, and baskets arranged in a warm interior

La lana de roca como aislante mineral que permite el paso del vapor de agua pero no es absorbente.

La madera natural, con certificación ecológica.

Las pinturas. La utilización de pinturas ecológicas de arcilla, de cal, de silicato…  que dejen respirar los muros y no emitan COV’S

Igualmente, para el tratamiento de la madera utilizaremos barnices, ceras y lasur naturales con 0% de compuestos orgánicos volátiles.

La iluminación. Sincronizar la luz artificial con la luz natural para respetar nuestros ritmos circadianos,  con el fin de no alterar nuestros biorritmos y, no se produzcan alteraciones en nuestra salud y nuestro estado de ánimo. Para ello, utilizaremos iluminación LED que permitan cambiar de intensidad y el color de la luz según la luz natural.

El control del entorno electromagnético. Aplicación de medidas y tecnologías que permitan la reducción de la contaminación electromagnética provenientes de redes WI-FI, cableado interno, aparatos eléctricos, transformadores y dispositivos móviles.

El espacio de la vivienda donde más horas pasamos es el dormitorio y,  es el lugar en el que nuestro cuerpo se regenera mientras dormimos. Es el descanso adecuado el que permite que nuestro cuerpo y mente se regeneren. Si existen campos electromagnéticos, éstos interferirán en la producción de melatonina, así como en las ondas cerebrales y la alteración de la estructura del sueño.

Podemos instalar desconectores de red (Bioswitch) que cortan la corriente eléctrica al apagar la última luz para evitar estos campos electromagnéticos durante nuestro descanso.

Los textiles. Se aconseja la utilización de telas naturales: lana, lino, algodón orgánico que no acumulan electricidad estática, además de no generar COV’S.

La vegetación. La inclusión de plantas purificadoras que permitan mejorar la calidad del aire interior.  Se pueden incorporar como elementos sueltos o jardines interiores, ya sean verticales o no, que también actúan como reguladores de la humedad ambiental y amortiguador acústico.

NEUROILUMINACIÓN

Con anterioridad hemos hablado de la luz, de su color, de la percepción que tenemos de ella, de que nuestros ritmos circadianos están programados por la luz solar y la ausencia de ésta. Que es necesario respetar y aportar la luz adecuada para mejorar nuestras capacidades visuales, psicológicas, nuestra salud y bienestar.

También hemos hablado de en qué lugares es más aconsejable la utilización de luz fría, luz neutra y luz cálida. De la importancia del IRC, del UGR y de la posibilidad de poder sincronizar la luz artificial con la luz natural. De los diferentes tipos de iluminación y del ahorro energético.

Ahora vamos a ampliar un poco más.

LA LUZ PROGRAMA NUESTRO CUERPO Y NUESTRA MENTE

La luz solar es fundamental para la regulación de los sistemas endocrino e inmunológico, actuando de forma determinante sobre las hormonas.

La serotonina es un neurotransmisor relacionado con el control de las emociones y el estado de ánimo. Nos ayuda a sentirnos bien, regula el sueño, el apetito, la función digestiva, la temperatura corporal, genera relajación, satisfacción y mejora la concentración.

La dopamina es un neurotransmisor fundamental para la motivación, el placer, la memoria, el aprendizaje y el control del movimiento.

La melatonina que regula nuestro ciclo vigilia-sueño, aumenta con la oscuridad para permitirnos conciliar el sueño.

Nuestro sistema nervioso se sincronizó con los patrones de la luz solar. La luz natural varía de dirección, intensidad y temperatura de color según la hora del día, cada día del año y según las condiciones meteorológicas.

Durante las mañanas la luz solar es azulada. Esta temperatura de color nos activa, suprime la producción de melatonina e induce el estado de alerta.

Por la tarde la luz es cálida. Prepara el cuerpo para el descanso.

Pero además, nuestro cerebro no registra objetivamente esa realidad, sino que la interpreta según nuestras percepciones y estados emocionales.

Esta capacidad neurológica para procesar la luz según nuestras emociones, nuestro estado de ánimo, no es un fallo sino una característica extraordinaria.

¿No es más bonito un atardecer si estamos felices?

¿No es más triste un día nublado si estamos deprimidos?

El entorno construido lo percibimos inicialmente, por la emoción. Nuestro sistema de alerta nos permite juzgar lo que es bueno o malo, seguro o peligroso, la evolución nos ha dotado de este sistema para sobrevivir. Antes que las sensaciones lleguen a la consciencia ya hemos analizado las relaciones espaciales, las proporciones, la escala, los ritmos, la comodidad, etc.

Para conseguir diseñar espacios eficientes, no solo tenemos que basarnos en parámetros legislativos, técnicos, en conceptos ergonómicos, buscando el confort térmico y acústico, sino también trabajar con índices como la emoción y el bienestar.

Estas respuestas emocionales incluyen, las áreas del cerebro relacionadas con los movimientos corporales y con el sistema nervioso autónomo, que regulan nuestro equilibrio interno frente a los cambios en el entorno.

La percepción es un evento multisensorial que involucra a la experiencia previa, la memoria, la imaginación y las emociones, influyendo en la manera de procesar la información.

Todo proyecto debe nacer teniendo en cuenta la orientación del edificio, ubicando con conciencia los espacios de utilización diurna.

Debemos favorecer la entrada de luz natural y complementar con sistemas de iluminación que no compitan con ella. Prestar atención al acabado de los materiales, teniendo mucho cuidado con los materiales reflectantes y, con las necesidades de correctores solares.

Ya hemos visto la necesidad de ubicar los espacios de trabajo cerca de las entradas de luz solar para no alterar nuestros ritmos circadianos. Complementando la luz natural con tecnología que permita variar la intensidad y la temperatura de color según la luz exterior.

Teniendo en cuenta que las tonalidades de luz fría (5000K o superiores) estimulan la concentración y atención. Y que las tonalidades de luz cálida (3000K o inferiores) favorecen la creatividad y la colaboración.

La iluminación deficiente, los contrastes excesivos, el nivel de deslumbramiento (UGR) y el parpadeo (fliker) obligan al cerebro a realizar un mayor trabajo para poder procesar toda la información visual, generando fatiga visual y cognitiva, reduciendo el rendimiento en el trabajo o en el estudio.

La correcta elección de las luminarias y, su correcta distribución, es mucho más que un diseño lumínico-estético para un espacio. Es conseguir un espacio verdaderamente funcional-amable con nuestro cuerpo y cerebro.

Teniendo en cuenta todo lo mencionado, entendemos que es necesario realizar el proyecto de iluminación desde el inicio del planteamiento del proyecto.

No puede dejarse a una decisión estética o económica una vez finalizada la materialización del proyecto. Y no, un proyecto de iluminación no es un plano de electricidad o un plano de luminarias. Es mucho más.

En caso de reforma, tenemos que tener en cuenta lo anteriormente mencionado, implementando las correcciones necesarias para la consecución de un espacio biosaludable.

Tenemos que crear espacios que, además de que queden bien en las fotos, tiendan a impactar favorablemente en todos los ámbitos de nuestra vida. Porque diseñar teniendo en cuenta todos los sentidos no es opcional sino el único camino a seguir.

INFLUENCIA DE LA ILUMINACIÓN EN NUESTRA SALUD Y BIENESTAR (3)

LUZ, DISEÑO Y AHORRO ENERGÉTICO

Para poder salvaguardar el medio ambiente y fomentar un desarrollo sostenible, tenemos que ser conscientes de nuestra responsabilidad en el ahorro de los recursos naturales.

Si nos paramos a pensar en las actividades que desarrollamos durante el día, veremos que casi en todas las horas estamos consumiendo energía eléctrica.

Consumimos electricidad por nuestros electrodomésticos, la iluminación, la climatización del hogar, aparatos electrónicos, los sistemas para el suministro del agua caliente sanitaria…  Todo esto nos proporciona mayor comodidad y mayor calidad de vida pero debemos ser responsables en su uso.

MEDIDAS PARA AHORRAR ENERGÍA EN LA ILUMINACIÓN

La primera medida, sin ninguna duda, es aprovechar al máximo la luz solar. La luz natural reproduce muy bien los colores, evitando la fatiga visual, contribuyendo al confort visual en el trabajo.  

Horas de luz natural – 21 de junio  – 15h  y 1 min  –  En mi situación geográfica

Unas grandes ventanas, con cortinas de materiales que dejen pasar la luz, en estancias con acabados en colores claros, harán que encendamos la luz cuando ya no haya suficiente luz natural. No debemos olvidar que la luz del sol es gratis.

Planificar y zonificar la iluminación:

1. Calcular el nivel de iluminación necesario, según requerimiento de cada actividad a realizar en cada espacio.

2. Elección del tipo de lámpara a utilizar, buscando la mayor eficiencia energética junto con el mayor índice de reproducción cromático.

3. La elección de las luminarias debe basarse en el requerimiento de las actividades a realizar en el espacio a iluminar y, no dejarlo sólo a una mera razón estética.

4. Disposición eficiente de las luminarias.

Utilizar Iluminación localizada (puntual) en la zona de uso, permite crear ambientes diferenciados dentro de una misma estancia, consiguiendo ahorrar al no encender las luces generales, necesarias para iluminar toda la estancia.

Instalar reguladores de iluminación que permiten ajustar la intensidad de luz en función del momento o la necesidad concreta.

Olvidarse las luces encendidas cuesta caro, por lo tanto, no se debe olvidar apagar la luz al salir de una habitación.

Instalar detectores de presencia en las zonas de paso, estancias de poco uso o zonas exteriores. Automatizando el encendido y el apagado de la luz se evita el consumo innecesario. 

Aprovechar las opciones de iluminación solar, son fáciles de instalar y casi no requieren mantenimiento.

Mantenimiento de las luminarias: Limpiar con regularidad las fuentes de luz para que no se acumule suciedad que dificulta la correcta difusión.

La utilización de Human Centric Lighting permite el ahorro de energía y mejorar la salud de las personas.  HCL es un concepto de iluminación que persigue equiparar la luz artificial a la luz natural para evitar la alteración de nuestros biorritmos.

INFLUENCIA DE LA ILUMINACIÓN EN NUESTRA SALUD Y BIENESTAR (2)

DISEÑAR CON LA LUZ

EL COLOR DE LA LUZ

La luz del sol varía su temperatura de color dependiendo de la hora del día, de la presencia o ausencia de nubes, de la estación del año y de la situación geográfica en la que nos encontremos.

Horas de luz natural – 21 de junio: 15 h y 1 min – en mi situación geográfica

En la iluminación de un espacio tenemos que tener un especial cuidado en la elección de las fuentes de luz, ya que el color y la intensidad de la luz que producen  tienen un importante efecto en nuestros biorritmos.  Pues, son éstos los factores que regulan nuestros ciclos de día-noche y vigilia-sueño.

Hablamos de tres tipos de luz basándonos en la temperatura de color: luz fría, luz neutra y luz cálida.  Cada una de ellas actúa de manera diferente sobre nuestro cuerpo regulando nuestros biorritmos.

Por eso, dependiendo del uso del espacio a iluminar, tendremos que usar luz cálida, luz neutra o luz fría, o una combinación de ellas, para respetar al máximo nuestro cuerpo y, nuestra percepción de los espacios y objetos.

Vamos a ver, brevemente cada una de ellas, cómo nos afectan y dónde utilizarlas.

LA LUZ FRÍA

La luz fría, con una temperatura de color de entre 5000-6500 grados Kelvin (K), se corresponde con la luz de las primeras horas del día, la que nos provoca una activación generalizada del cuerpo. Por lo que estaría recomendada para espacios en los que se realicen actividades en las que se requiera a una máxima coordinación, mayor capacidad de reacción y mayor eficiencia cardiovascular y muscular.

En una vivienda, uno de esos espacios sería la cocina, ya sea en las zonas de trabajo, bajo armarios, en la iluminación general y sobre la mesa.

Esta iluminación deberá tener un índice de reproducción cromático (I.R.C. o C.R.I.) lo más cercano posible a 100, para una mejor reproducción de los colores, ya que la utilización de luz cálida o de bajo I.R.C. cambiaría bastante el color de lo que vamos a comer, haciéndolo poco apetecible.

Otra de las ventajas, es que a misma intensidad aporta mayor cantidad de lumens, generando la percepción de mayor luminosidad.

Otros espacios de la vivienda serían los baños y, despacho o zonas  de trabajo o estudio.

En el baño tenemos que tener en cuenta que, en la zona que  utilicemos para higiene facial o maquillaje, la luz debería estar más cercana a 5000K o 4000K, con un I.R.C. de 100 o muy cercano a 100, y siempre con iluminación lateral, ya que la cenital endurece las facciones y, por lo tanto, distorsiona el resultado.

No utilizar luz fría en los dormitorios ni en zonas en las que buscamos relajación ya que alteraría nuestros biorritmos impidiendo el descanso.

Si estamos en espacios donde se realizan diferentes actividades se debe combinar ambos tipos de iluminación, utilizando luminarias con luz fría sobre la mesa, auxiliares de lectura con luz fría y el resto del salón con luz cálida.

LA LUZ NEUTRA

La luz neutra, con una temperatura de color de 3500K-4000K, sigue manteniendo nuestros sentidos en estado de alerta, por lo tanto, nuestro cuerpo sigue en máxima coordinación, capacidad de reacción y eficiencia.

Se utilizará en la vivienda en espacios destinados a estudio, trabajo y lectura. Debemos estar muy atentos al I.R.C. de las fuentes de luz. También el baño y el vestidor serían espacios adecuados. 

LA LUZ CÁLIDA

La luz cálida, con una temperatura de color de entre 2600K-3400k, equivalente a la luz del atardecer, nos lleva a una mayor relajación y preparación al sueño, comenzando la segregación de melatonina.

La utilizaremos en el salón, la sala de estar, los dormitorios, nunca en la cocina ni en el vestidor, por distorsionar la percepción de los colores.

Debemos tener en cuenta que, la luz artificial obliga al cerebro a esforzarse más en la tarea que vamos a realizar, por lo que, será aconsejable aprovechar al máximo la luz natural.

Las consecuencias de una incorrecta iluminación es la no sincronización de nuestros biorritmos con el exterior produciendo alteraciones en nuestra salud y en nuestro estado de ánimo.

Actualmente, podemos elegir entre una gran cantidad de luminarias que permiten controlar la intensidad de la luz que emiten y cambiar la temperatura de color.

La tecnología CCT (Correlated Color Temperature) permite modificar la temperatura de color según las necesidades de cada momento.

Existen en el mercado equipos como Human Centric Lighting que  permiten sincronizar la luz artificial con la luz natural, abordando los efectos no visuales de la luz, los emocionales y los biológicos.

INFLUENCIA DE LA ILUMINACIÓN EN NUESTRA SALUD Y BIENESTAR

DISEÑAR CON LA LUZ

Imagen de la ESA –
European Space Agency

Desde pequeños hemos pintado el Sol de color amarillo o casi naranja; pero, realmente, ¿de qué color es el Sol?  ¿De qué color percibimos su luz? ¿Cómo nos afecta su luz?

Primero nos fijamos en ¿a qué llamamos luz solar? De manera breve, es la propagación de energía pero no de materia, está compuesta por fotones, que son las partículas portadoras de la radiación electromagnética. 

La conocemos como luz blanca. 

Este color blanco es la suma de los diferentes colores que la componen, cada uno con su longitud de onda y frecuencia específica. Podemos ver la descomposición por colores, a simple vista, cada vez que vemos el arco iris.

Sus colores los conocemos todos: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta.

Al llegar a la atmósfera, se produce una dispersión de las longitudes de onda más cortas, los componentes azules del espectro, por eso percibimos el cielo de ese color. Al atardecer, la atmósfera es más densa produciéndose menor dispersión, por lo que podemos percibir las longitudes de onda más largas, de color amarillo y rojo.​

Por lo tanto, la percepción que tenemos de la luz va variando a lo largo del día por el movimiento de rotación de la tierra, pero también con las estaciones del año por la inclinación del planeta y, por su posición orbital.

Son estas variaciones de color, direccionalidad e intensidad, las que regulan nuestros ciclos de día- noche, vigilia-sueño.

Los seres humanos hemos evolucionado bajo la influencia del ciclo día-noche, las actividades de nuestros antepasados estaban basadas en el ciclo luz-oscuridad.

Nuestros ritmos circadianos están programados para la luz solar y la ausencia de ésta:

De las 06:00 a las 12:00 h la luz del sol promueve la activación, con un incremento de la presión arterial, la interrupción de la melatonina e incremento de la testosterona generando una activación generalizada de nuestro cuerpo.

De las 12:00 a las 18:00 h la temperatura de color más fría lleva al cuerpo a una máxima coordinación, mayor capacidad de reacción y mayor eficiencia cardiovascular y muscular.

De las 18:00 a las 00:00 h la luz se va atenuando y cambiando a un tono más cálido, llevándonos a una mayor relajación y preparación al sueño.

En el ciclo día-noche, la luz del Sol, por su color e intensidad variables, marcan el ritmo de secreción de hormonas responsables de los procesos de inducción al sueño, desactivación del sistema digestivo… Por la noche el cuerpo aprovecha para regenerarse, depurarse, reequilibrarse y prepararse para una nueva jornada, por eso es necesario un buen descanso durante la noche.

Sin embargo, actualmente, pasamos más del 80% de nuestro tiempo en el interior de espacios construidos, iluminados con luz artificial.  La luz eléctrica difiere, en gran medida, de la luz solar en términos de intensidad, color y direccionalidad, alterando nuestros ritmos circadianos.

Las consecuencias de una incorrecta iluminación es la no sincronización de nuestros ritmos con el exterior y, las consecuencias van a ser:

  • Alteraciones hormonales y del sistema inmunológico, por lo tanto, se resentirá nuestra salud.
  • Alteraciones del estado de ánimo: trastorno estacional, escasa productividad, depresión,…

Por esta razón es necesario adecuar la iluminación, tanto en intensidad de luz, en temperatura de color, así como el índice de reproducción cromática a las necesidades de la actividad que realicemos en cada habitación, según el momento del ciclo día-noche en que se realice. 

Aportar la luz adecuada, en el lugar adecuado, en el momento adecuado, mejorará nuestras capacidades visuales y psicológicas, mejorando nuestra salud y nuestro bienestar.